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Un equipo de investigadores ha hallado que las personas que tocan un instrumento musical, hacen crucigramas o puzzles, juegan a cartas o realizan actividades de este mismo estilo, presentan una menor probabilidad de desarrollar Alzheimer en etapas avanzadas de la vida.
Los autores de este estudio compararon 193 personas afectadas de Alzheimer (edad media de 73 años) con 358 individuos sanos (edad media de 71 años). Los científicos recogieron datos sobre 26 actividades, unas consideradas como intelectuales (lectura, carpintería, tejer) y otras como físicas (jugar a tenis, jardinería). Por último, había las actividades clasificadas esencialmente como pasivas (ver la televisión, asistir a misa).
| | Los resultados demostraron que los participantes sin enfermedad de Alzheimer tendían a implicarse más en actividades físicas o intelectuales entre los 40 y los 60 años que las personas con alteraciones de la memoria. Además, la implicación en actividades pasivas no confería un efecto protector.
Así, las personas menos activas muestran una probabilidad más de tres veces superior de padecer la enfermedad de Alzheimer con respecto a aquellos sujetos más activos.
Los hallazgos de este estudio sugieren que el incremento de actividades físicas e intelectuales puede contribuir en reducir el riesgo de Alzheimer, incluso en personas de mediana edad.
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