Un nuevo estudio publicado por la American Heart Association en su revista
Circulation ha revelado que rosuvastatina, un nuevo compuesto que se comercializa bajo el nombre de Crestor, presentó una asociación ligeramente superior con el dolor muscular (miopatía), en comparación con otras
estatinas más establecidas en el mercado como atorvastatina, simvastatina y pravastatina. De todos modos también es destacable que los efectos secundarios fueron acontecimientos altamente infrecuentes y se produjeron principalmente durante las primeras semanas de tratamiento. Cualquier efecto secundario producido por estas sustancias desapareció al cancelar el tratamiento.
Así pues, "el estudio demuestra que las estatinas son una opción segura," confirmó Alice K Jacobs, presidenta de la American Heart Association. "Incluso para rosuvastatina, el riesgo de efectos secundarios es ridículo," concluyó.