|
“El mensaje claro es que la obesidad se asocial con asma en los niños” afirma el Dr. José Figueroa Muñoz, director de este estudio, del King’s College de Londres. Su grupo de investigación estudió más de 18.000 niños entre 4 y 11 años de edad en Inglaterra y Escocia, predominantemente en áreas urbanas de población no blanca.
Aunque otras investigaciones habían encontrado una estrecha relación entre asma y obesidad en adultos y en adolescentes, especialmente entre mujeres, este es uno de los más grandes estudios que la busca en niños. Los investigadores encuestaron a los padres de los niños para saber si sus hijos tenían asma o sibilancias frecuentes y midieron el peso y la talla, así como el porcentaje de grasa corporal de los niños.
En total, el 17% de los niños del estudio tenían asma, con pocas diferencias entre niños blancos y no bancos. Los ataques de asma fueron menos frecuentes entre los niños urbanos, mientras que las sibilancias persistentes fueron más comunes en este grupo.
En este trabajo publicado en el número de enero de la revista Thorax, los autores informan de solamente se registraron diferencias significativas entre niños y niñas en el grupo de niños urbanos, en el que el asma y la obesidad estaban relacionadas en las niñas, pero no en los niños. Asimismo, los investigadores advierten que sus hallazgos no pueden ayudar a responder la cuestión de si el asma causa obesidad o la obesidad causa asma.
| | El asma puede contribuir a la obesidad de diferentes formas. Por ejemplo, los niños con asma pueden no hacer tanto ejercicio como los otros niños, de manera que el estilo de vida sedentario predisponer a la obesidad. Por otro lado, la obesidad puede contribuir al asma reduciendo la medida en la que pueden estirarse los músculos bronquiales, lo que eventualmente podría estrechar las vías aéreas.
Los expertos aún no comprenden por qué el asma y la obesidad se relacionan más estrechamente entre mujeres que entre hombres. Algunos investigadores han sugerido que puede ser porque las mujeres tienen unas vías aéreas más pequeñas, un estilo de vida menos activo y diferencias en su alimentación. También existen evidencias de que la hormona leptina pudiera estar implicada, ya que la leptina juega un papel en la obesidad y está relacionada con los niveles de hormonas sexuales, testosterona y estrógenos.
|