A menudo los médicos tienen que extraer cuerpos extraños de los diferentes orificios del cuerpo. La revista The Lancet de esta semana publica el caso de la extracción de un cepillo de dientes del esófago de una mujer de 27 años que afirmaba habérselo “tragado” como consecuencia de un resbalón en el suelo mojado su cuarto de baño.
Al final resultó que tenía bulimia nerviosa y que había intentado inducirse el vómito, por segunda vez en el mismo año, con el mango del cepillo de dientes. La presencia de cuerpos extraños en el estómago o el esófago debe hacer sospechar al médico que atiende al paciente de la existencia de un trastorno alimentario, como era este el caso, afirman los médicos que publican el caso, los doctores Faust y Schreiner de la Universidad Johannes Gutemberg de Mainz, Alemania.
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