La onicomicosis puede producir el engrosamiento y el cambio del color de la uña; incluso se puede sentir dolor en las puntas de los dedos infectados de las manos y los pies.
Este tipo de infección puede afectar a cualquiera, si bien es más común entre los adultos de más de 60 años de edad. Son especialmente frecuentes en las personas con diabetes y problemas circulatorios. Los niños difícilmente padecen este tipo de infección.
Identificación No es fácil identificar cuándo y cómo se ha contagiado la infección. Los lugares húmedos y cálidos son los predilectos para el crecimiento y multiplicación de los hongos. Si uno calza unas gruesas botas para trabajar durante muchas horas al día es posible que los pies estén calientes y sudados, húmedos, de manera que el hongo puede crecer con más facilidad en los pies. Si se camina descalzo en vestuarios, piscinas, duchas, saunas, los hongos lo tienen muy fácil para acceder a los pies desde el suelo caliente y húmedo.
Las personas cuyo trabajo precisa que sus manos estén siempre mojadas, por ejemplo, los que lavan los platos en los restaurantes, los que limpian casas, oficinas, etc., tienen un mayor riesgo para las infecciones fúngicas en las uñas de las manos.
En ocasiones hay más de un miembro de la familia infectado de onicomicosis al mismo tiempo. Esto suele pasar porque el sistema inmunitario no ha sido capaz de enfrentarse a la infección o porque la infección se ha transmitido por emplear la misma toalla, las mismas zapatillas, etc.
Diagnóstico
El diagnóstico de una onicomicosis debería hacerlo el médico tas la exploración apropiada de las uñas. Un pequeño trozo de la uña puede ser observado a través del microscopio, puede enviarse al laboratorio y cultivarse en medios específicos. Los resultados, aunque pueden tardar hasta unas pocas semanas, confirman o descartan la onicomicosis.
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Existen tratamientos específicos contra los hongos que son los que se emplearán en estos casos. Normalmente hay que tomarlos en forma de comprimidos, y la dosis y duración del tratamiento dependerán del medicamento elegido en cada caso. Los más habitualmente empleados con la terbinafina, el fluconazol y el itraconazol. El tratamiento de las uñas de las manos suele durar entre 6 semanas y 3 meses, mientras que para las uñas de los pies puede ser necesario un tratamiento de entre 6 y 12 meses.
Existe también un tratamiento de aplicación tópica, en forma de laca de uñas, a base de ciclopirox, aunque suele emplearse como tratamiento asociado a los antifúngicos por vía oral, en lugar de emplearlo como único tratamiento. En otros casos, la cirugía será un tratamiento asociado importante.
El cuidado personal de las uñas ante una onicomicosis
Estas son algunas recomendaciones para el cuidado personal de las uñas en un paciente con onicomicosis:
Mantener las uñas cortas eliminando cualquier área engrosada No emplear la misma lima de uñas ni otras herramientas para las uñas infectadas y las uñas sanas. Si le hacen la manicura en lugares especializados, llévese sus propias herramientas Use guantes resistentes al agua cuando tenga que trabajar con agua (lavar, fregar, etc.). Puede llevar unos guantes de algodón 100% debajo de los de plástico, o para los trabajos en seco. Lleve calcetines de algodón 100%. Cámbieselos cada vez que estén húmedos. Póngase unos calcetines limpios y secos cada día. Puede emplearse algún antifúngico en forma de polvo en el interior de los calcetines e incluso las zapatillas para evitar la humedad Calce zapatos de suela ancha y tacón plano. No lleve tacones de aguja que aprietan los dedos unos contra otros No camine descalzo en áreas húmedas públicas El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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