Las personas hipertensas deben de modificar algunos aspectos de su estilo de vida, como por ejemplo, la dieta, ya que se ha comprobado que tales cambios consiguen disminuir la presión arterial y reducir otros factores de riesgo cardiovascular. Entre las modificaciones de la dieta encontramos:
· Disminuir la ingesta de sal. La sal retiene líquido en el organismo lo que puede suponer una sobrecarga para el corazón. La mayor retención de líquido puede además “inundar” los vasos sanguíneos provocando que se estrechen con mayor facilidad. Estos son los motivos por los que se recomienda una dieta baja en sodio o sal para el tratamiento de la hipertensión. En algunas personas, esta dieta es suficiente para controlar la tensión arterial, pero las personas con hipertensión más severa deben eliminar totalmente la sal al cocinar y en la mesa. Por consiguiente, debe evitarse aquellos alimentos relativamente ricos en sal y potasio.
Alimentos relativamente ricos en sodio o sal | Zumo de tomate enlatado
Almejas crudas
Sardinas
Habas congeladas
Guisantes congelados
Espinacas enlatadas
Zanahoria enlatada
| · Consumir diariamente potasio, magnesio y calcio: Estos minerales se hallan en las frutas, los vegetales frescos y los productos lácteos, respectivamente
Frutas ricas en potasio
| Manzana
Albaricoque
Aguacate
Plátano
Melón
Dátil
Uva
Sandía
Nectarina
Ciruela
Pasa
Zumo de manzana
Zumo de uva
Zumo de ciruela
Zumo de naranja
| Vegetales ricos en potasio | Espárrago
| | Judía
Brócoli
Col de Bruselas
Guisante
Pimiento
Patata
Calabaza
Coliflor
Maíz
Berenjena
Haba
Rábano
Zumo de vegetales
| · Reducir el consumo de grasas saturadas: Este tipo de grasas (de origen animal) son las que favorecen el aumento de colesterol, otro factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular.
· Limitar el consumo de alcohol. Un poco de vino o cerveza en las comidas no es perjudicial pero su exceso mantiene elevada la tensión y produce resistencia frente a los medicamentos que tienen como función disminuir la presión.
Con estos cambios en la dieta se consigue además perder peso en el caso de sobrepeso u obesidad. El tejido graso tiene unos mayores requerimientos de sangre lo que ocasiona un sobreesfuerzo al corazón para atender tal demanda. La pérdida de peso además de disminuir el riesgo de muerte por hipertensión también reduce el riesgo de muerte por colesterol alto, diabetes o enfermedades del corazón.
El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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