La dermatitis seborreica es un trastorno común de la piel que puede tratarse fácilmente.
¿Qué es la dermatitis seborreica?
La dermatitis seborreica consiste en un sarpullido rojizo, escamoso que produce picor en varias localizaciones del cuerpo. Las más habituales son: cuero cabelludo, lados de la nariz, cejas, párpados, por detrás de las orejas y en el pecho. También puede encontrarse en el ombligo y los pliegues superficiales bajo los brazos, pechos, ingles y nalgas. Estas áreas tienen la concentración más alta de glándulas sebáceas.
Caspa, Seborrea y Dermatitis seborreica, ¿son lo mismo?
La caspa aparece como escamas en el cuero cabelludo pero sin rojez. La seborrea se presenta como una piel excesivamente grasa, sobre todo en el cuero cabelludo y la cara pero sin descamación ni rojez. Las personas con seborrea pueden posteriormente padecer dermatitis seborreica que se caracteriza por la presentación de rojez y descamación.
¿A quién afecta la dermatitis seborreica?
Este trastorno es muy común en tres grupos de edades—la infancia (denominándose "gorro del lactante”), la época adulta y la vejez. En los bebés suele desaparecer sin tratamiento entre los 8 y los 12 meses, posiblemente a consecuencia de la desaparición gradual de las hormonas que pasan de la madre al niño antes del nacimiento. En algunos niños, los dermatitis seborreica puede desarrollar únicamente en el área del pañal, donde podría confundirse con otras formas de dermatitis del pañal. Cuando la dermatitis seborreica desarrolla a otras edades puede ir apareciendo y desapareciendo alternativamente.
La dermatitis seborreica es también frecuente en las personas con la piel o el pelo grasos. Puede observarse además en las personas con acné o psoriasis.
Los hongos pueden ser una importante causa de dermatitis seborreica.
¿Se asocia este trastorno con otras enfermedades?
La dermatitis seborreica puede tener predisposición sobre personas con otras enfermedades, especialmente patologías del sistema nervioso, como la enfermedad de Parkinson, o desórdenes inmunológicos. Las personas que se recuperan de una situación estresante como un ataque cardíaco, también pueden desarrollar este problema.